Academia de Lipedema

Lipedema y problemas de tiroides: mecanismos asociados

Prof.Dr. Mustafa SAÇAR

El lipedema y los problemas de tiroides pueden aparecer en la misma paciente, pero eso no significa que la tiroides cause el lipedema. El mensaje clínico más seguro es otro: el hipotiroidismo, es decir, la producción insuficiente de hormona tiroidea, puede añadir fatiga, aumento de peso, estreñimiento, intolerancia al frío y sensación de hinchazón. El lipedema sigue evaluándose por su propio patrón: distribución simétrica de grasa, dolor, sensibilidad y moretones fáciles. Por eso la tiroides debe entenderse como un mecanismo acompañante que puede modificar la carga de síntomas, no como una explicación única (Faerber et al., 2024; Chaker et al., 2017).

¿La tiroides es causa del lipedema?

La literatura actual no identifica la enfermedad tiroidea como causa directa del lipedema. El lipedema se considera una condición multifactorial del tejido graso y conectivo, con participación de momentos hormonales, susceptibilidad genética, microcirculación y carga linfática (Faerber et al., 2024). La función tiroidea actúa más bien como una capa metabólica que puede aumentar o confundir síntomas.

Esta diferencia evita expectativas incorrectas. Tratar el hipotiroidismo puede mejorar energía, tránsito intestinal o sensación de hinchazón, pero no significa que desaparezca el tejido lipedematoso. Cuando cambia el volumen de las piernas, lipedema u obesidad ayuda a separar lipedema, aumento general de peso y retención de líquido.

¿Qué dicen los estudios sobre frecuencia?

Algunas investigaciones indican que los problemas tiroideos pueden aparecer con más frecuencia en cohortes de lipedema. En un estudio observacional italiano, el hipotiroidismo se encontró en 22,5% de las pacientes evaluadas; al incluir antecedentes previos, la proporción se acercaba a 30%. También se reportaron marcadores de tiroiditis autoinmune con frecuencia llamativa (Patton et al., 2024). Otro estudio previo observó una frecuencia elevada, aunque advirtió que la obesidad asociada y la selección de pacientes pueden influir en esta relación (Bauer et al., 2019).

Estos datos no deben leerse como “todas las pacientes con lipedema tienen tiroides”. Indican que fatiga, estreñimiento, caída de cabello, frío excesivo, cambios del ciclo o aumento de peso inexplicado merecen evaluación y no deben atribuirse siempre al lipedema.

¿Cómo afecta el hipotiroidismo a la hinchazón?

Las hormonas tiroideas influyen en el metabolismo, la circulación, el movimiento intestinal, la producción de calor y el equilibrio de líquidos. En hipotiroidismo, el cuerpo se enlentece; la paciente puede notar cansancio, frío, estreñimiento, aumento de peso e hinchazón matutina (Chaker et al., 2017). En algunos casos aparece mixedema, una hinchazón más firme relacionada con sustancias que atraen agua dentro de la piel y el tejido subcutáneo.

En el lipedema, el problema no es solo líquido. El tejido graso doloroso y sensible forma parte de la enfermedad. Los síntomas tiroideos pueden imitar, añadir o intensificar molestias del lipedema. Si además hay tensión al final del día, muchas horas de pie y carga circulatoria, drenaje linfático y compresión puede entrar como apoyo conservador dentro del plan, sin reemplazar la valoración tiroidea.

¿Por qué se malinterpreta el aumento de peso?

El aumento de peso en hipotiroidismo puede mezclar grasa, líquido, estreñimiento y menor actividad. Suele ser limitado, pero se siente más intenso cuando ya existe tejido de lipedema resistente en la parte inferior del cuerpo. No es falta de voluntad. Metabolismo más lento, intestino más lento y menor movimiento por dolor pueden coincidir.

Por eso hablar solo de calorías resulta incompleto. Glucosa, proteína, sueño, tránsito intestinal y tiroides deben evaluarse juntos. alimentación para lipedema se entiende mejor como una herramienta para bajar carga metabólica y síntomas diarios, no solo como una lista para perder peso.

Estreñimiento, intestino y tiroides

El hipotiroidismo puede reducir la motilidad intestinal. La paciente lo nota como hinchazón abdominal, digestión lenta y estreñimiento. En lipedema, esto puede combinarse con transición rápida a low-carb, poca fibra, poca agua, desequilibrio de electrolitos o baja ingesta de magnesio.

La respuesta no es cambiar sola la dosis tiroidea ni tomar yodo sin control. Primero se separan las causas: TSH, T4 libre, anticuerpos, fibra, líquidos y duración del estreñimiento. estreñimiento en lipedema ayuda a ver este síntoma dentro del ritmo intestinal, la nutrición y el metabolismo.

Hashimoto y autoinmunidad

La tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmune ataca la tiroides. Los datos que muestran mayor autoinmunidad tiroidea en mujeres con lipedema sugieren que inmunidad, tejido adiposo e inflamación necesitan más investigación (Patton et al., 2024). Esto no prueba que Hashimoto cause lipedema.

Si hay Hashimoto, fatiga, ánimo bajo, caída de cabello, frío y estreñimiento pueden confundirse con dolor, cansancio y menor movimiento por lipedema. Lo más útil es valorar lipedema y tiroides por separado, pero dentro del mismo plan. Distribución, dolor, moretones, pies relativamente respetados y síntomas generales deben leerse juntos; diferencias entre lipedema y linfedema ayuda a mantener esta mirada diferencial.

¿Qué pruebas y especialistas pueden intervenir?

Este texto no sustituye una consulta. Si se sospecha problema tiroideo, el médico suele empezar con TSH y T4 libre. Según el contexto, puede añadir anti-TPO, anti-tiroglobulina, ecografía tiroidea, hierro, B12, vitamina D, glucosa-insulina o perfil lipídico. En hipotiroidismo confirmado, la levotiroxina es el tratamiento estándar; dosis y objetivos dependen de edad, embarazo, riesgo cardiovascular y resultados (Jonklaas et al., 2014).

En la práctica, puede hacer falta un equipo. Medicina interna o endocrinología aborda la tiroides; la valoración vascular revisa edema y carga venosa; rehabilitación, compresión y movimiento ayudan con función y dolor. El objetivo no es corregir un número aislado, sino ordenar todo el plan.

En la práctica

Lipedema y tiroides no son la misma enfermedad. Juntas pueden modificar peso, sensación de hinchazón, estreñimiento, fatiga, sueño y motivación. La evaluación tiroidea no busca explicar todo el lipedema, sino detectar un factor acompañante tratable. Lo más razonable es reconocer el lipedema por sus rasgos, aclarar la función tiroidea con pruebas adecuadas y unir alimentación, movimiento, compresión, ritmo intestinal y seguimiento metabólico. Si se plantea dieta cetogénica o baja en carbohidratos, dieta keto y low-carb debe incluir proteína, fibra, electrolitos y horarios de medicación, no solo restricción de carbohidratos.

9/5/2026
21/5/2026
Mustafa SAÇAR
Prof.Dr. Mustafa SAÇARKalp ve Damar Cerrahisi UzmanıÖzel Cerrahi Hastanesi, Denizli, TURKEY

Bibliografía

  1. Faerber, G., Cornely, M., Daubert, C., Erbacher, G., Fink, J., Hirsch, T., Mendoza, E., Miller, A., Rabe, E., Rapprich, S., Reich-Schupke, S., Stücker, M., & Brenner, E. (2024). S2k guideline lipedema. JDDG: Journal der Deutschen Dermatologischen Gesellschaft, 22(9), 1303–1315. [doi:10.1111/ddg.15513PMID: 39188170
  2. Patton (2024). Observational study on a large Italian population with lipedema: Biochemical and hormonal profile, anatomical and clinical evaluation, self-reported history. International Journal of Molecular Sciences, 25(3). 1599.doi:10.3390/ijms25031599PMID: 38338878
  3. Bauer (2019). New insights on lipedema: The enigmatic disease of the peripheral fat. Plastic and Reconstructive Surgery, 144(6). 1475–1484.doi:10.1097/PRS.0000000000006280PMID: 31764671
  4. Chaker (2017). Hypothyroidism. The Lancet, 390(10101). 1550–1562.doi:10.1016/S0140-6736(17)30703-1PMID: 28336049
  5. Jonklaas (2014). Guidelines for the treatment of hypothyroidism: Prepared by the American Thyroid Association Task Force on thyroid hormone replacement. Thyroid, 24(12). 1670–1751.doi:10.1089/thy.2014.0028PMID: 25266247

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